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  • COMO ENSEÑAR A LOS NIÑOS A EXPRESAR EL ENFADO DE UNA MANERA ADECUADA
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    El pasado mes de septiembre, la Fiscalía General del Estado hizo público su Informe Anual. Entre sus principales conclusiones, subrayaba y alertaba sobre el "preocupante" aumento de casos de violencia doméstica de hijos a padres, puesto que las denuncias por episodios de agresión de los hijos hacia sus progenitores en 2008 se incrementaron en un 56% respecto a 2007.

    A este respecto, Andrés Bellido, experto en Psicología de la Educación y Secretario del Área de Intervención Profesional de Psicología Educativa del COP, en declaraciones realizadas a El País, ha señalado que "la clave está en la prevención y que ésta, hoy por hoy, sólo se puede hacer en el sistema educativo".

    El enfado o la rabia o, más en general, la ira, como emoción primaria, es una experiencia normal, adaptativa y universal, que todos los seres humanos sentimos con relativa frecuencia en nuestra vida cotidiana. No obstante, la ira puede convertirse en un problema cuando se experimenta de manera crónica, muy intensa o excesivamente mantenida en el tiempo, así como cuando se expresa de una manera inadecuada (agresión física o verbal) o presenta consecuencias negativas para la persona tanto a nivel individual, como social o académico-laboral.

    La American Psychological Association (APA), junto a MetLife Foundaton y Act Against Violence, ha publicado en su página web unos materiales de psicoeducación destinados tanto a padres como a profesores con el objetivo de facilitar la discriminación entre el enfado normal y patológico, así como ofrece una serie de pautas y estrategias para fomentar una expresión sana y adaptativa de esta emoción y prevenir de los episodios de violencia en niños.

    Estos materiales se han estructurado en cuatro apartados principales:

       

      1. ¿Por qué se enfadan los niños?

      Como emoción primaria o básica, el enfado o la ira tiene un carácter innato y, por ello, se experimentan desde el nacimiento.

    En este apartado, la APA informa de los motivos por los que los niños se pueden enfadar y el modo más habitual que tienen de expresarlo. Así, por ejemplo, los bebés suelen expresar su enfado a través del llanto debido a la carencia de alguna de las necesidades básicas o la ruptura de su homeostasis. La no satisfacción de sus deseos de manera inmediata o la dificultad para hacerse entender es lo que más frecuentemente despierta la ira de los niños entre los 18 y los 36 meses, siendo la época en la que se inician las rabietas. Las rabietas, pero también las peleas con otros niños, es la manera que los niños entre los 3 y los 5 años tienen de expresar el enfado. Finalmente, podría decirse que entre los 6 y los8 años los niños comienzan a enfadarse por motivos similares a los de los adultos (percepción de una injusticia, rechazo, crítica, discriminación o incomprensión) y ya comienzan a expresar el enfado de una manera verbal, aunque se mantiene la intención de hacer daño a los otros con el objetivo de vengarse o dominar.

    2. ¿Qué hacer cuándo usted se enfada?

       

    Si bien no puede negarse el carácter innato de la ira, la realidad es que ésta es fundamentalmente un guión social, es decir, a través de la educación recibida, fundamentalmente en casa y en la escuela, se aprende qué nos puede enfadar, y también cómo, cuándo, dónde y a quién puedo expresar mi ira.

    En consecuencia, es fundamental que padres y profesores constituyan un modelo de cómo ha de reaccionarse cuando uno se enfada. En este sentido, la APA recomienda seguir el Modelo REPIENSE:

    1. Pensar antes de reaccionar.

       

       

    2. Calmarse.

       

       

    3. Utilizar el Modelo REPIENSE:

       

      • R: Reconocer qué es lo que nos ha enfadado.

         

         

      • E: Empatizar con los sentimientos de la otra persona.

         

         

      • P: Pensar sobre la situación desde otras perspectivas.

         

         

      • I: Incluir el uso del "yo" para expresar lo que se siente (mensajes yo).

         

         

      • E: Escuchar lo que dice la otra persona.

         

         

      • N: Notar las señales de enfado que nos envía nuestro cuerpo.

         

         

      • SE: Sepa concentrarse en el presente.

         

         

        3. ¿Cómo ayudar a los niños a expresar su enfado?

        1.  

             

    Como guión social, es necesario observar modelos adecuados de expresión de la ira y el enfado, pero también es nuestra responsabilidad el enseñar a los niños a expresar la ira de manera adecuada a través de técnicas de moldeado por aproximaciones sucesivas. La APA recomienda:

  • Enseñar a identificar diferentes emociones y las situaciones que las causas (la rueda de los sentimientos puede ser un instrumento de ayuda).

     

     

  • Ayudar a reconocer las señales de enfado que nos envía nuestro cuerpo.

     

     

  • Enseñar que los sentimientos sobre personas y/o situaciones han de expresarse con palabras y no con las manos.

     

     

  • Ensayar todo lo aprendido de manera imaginaria, en juegos de roles (muñecos), etc.

     

       

      4. ¿Qué hacer cuando los niños se enfadan y pelean?

      Por un lado, es normal y esperable que haya conflictos y peleas entre niños. Pero, de nuevo, es responsabilidad de los padres y de los profesores enseñar solucionar los conflictos de otras formas más adecuadas. La APA recomienda seguir los siguientes pasos:

    1.  

         

    2. Ayudar a los niños a calmarse.

       

       

    3. Separar a los niños.

       

       

    4. Ayudar a pensar por qué se han enfadado.

       

       

    5. Ayudar a que cada niño piense cómo se siente el otro.

       

       

    6. Explicar como nos estamos sintiendo nosotros con esta situación.

       

       

    7. Ayudar a los niños a escoger la mejor solución para la situación.

       

       

    8. Elogiar a los niños cuando resuelven conflictos sin usar la agresión o la violencia.

       

    9. Explicar que es normal enfadarse, pero que no es aceptable hacer daño a otra persona.
    10.  

      Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos-INFOCOP ONLINE

    15-10-2009

     

  • ENTRE EL 14% Y EL 20% DE LOS NIÑOS EN RIESGO EMOCIONAL O CONDUCTUAL
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    Entre los días 23 y 27 de marzo de este año, Randy W. Kamphaus, renombrado investigador en el área de la evaluación psicológica en niños, visitó nuestro país con el objetivo de impartir una serie de talleres de formación y realizar conferencias sobre evaluación psicológica (tanto en Madrid como en Barcelona), patrocinadas por TEA Ediciones. Con motivo de su visita a España, Infocop Online ha querido aprovechar la oportunidad para conocer los últimos resultados de sus investigaciones y profundizar en las aportaciones de la evaluación psicológica en el área educativa.

     

    Randy W. Kamphaus es Decano de la Facultad de Educación de la Universidad Estatal de Georgia y un distinguido profesor investigador de la misma. Ha sido galardonado con múltiples premios por su labor investigadora y académica en los campos de la evaluación e intervención temprana de los aspectos emocionales y conductuales y su diagnóstico. Es autor de más de doce libros (entre los que cabe destacar Clinical Assessment of Child and Adolescent Intelligence y Clinical Assessment of Child and Adolescent Personality and Behavior), más de 30 capítulos de libros, varios tests psicológicos (entre ellos, el BASC, el RIAS y el RIST) y más de 70 artículos en revistas científicas.

     

    Su dilatada experiencia en el campo de la evaluación psicológica en niños y adolescentes le llevó a ocupar el cargo del anterior presidente de la División de Psicología Educativa de la Asociación Americana de Psicología (APA). Actualmente, continúa con su participación activa en esta organización siendo miembro del consejo directivo de la misma. Además, participa como miembro del comité editorial de diversas revistas científicas y es el actual editor de la revista School Psychology Quarterly.

     
    Randy W. Kamphaus

     

    En estos momentos, Randy W. Kamphaus está coordinando un ambicioso proyecto (denominado Proyecto ACT Early), subvencionado por el gobierno de los EEUU, consistente en la identificación temprana de problemas de conducta y emocionales en niños en edad escolar, así como en el desarrollo de programas de intervención.

    ENTREVISTA

     

    La evaluación e intervención temprana de problemas psicológicos en niños y adolescentes es, sin duda, una cuestión prioritaria. Su equipo ha elaborado diferentes pruebas (entre ellas, el BASC y el RIAS), donde estas conductas son evaluadas en centros educativos. ¿Cuáles son las ventajas o beneficios de la evaluación temprana de los problemas psicológicos en los centros escolares? ¿Por qué es importante apostar por la detección precoz en estos escenarios?

    Este tema tiene un interés crucial porque la evidencia científica señala que, en primer lugar, los niños con problemas importantes de conducta o emocionales no consiguen terminar su formación escolar satisfactoriamente y, en segundo lugar, existe evidencia que sugiere que la intervención temprana de estos problemas mejora su rendimiento escolar y su bienestar psicológico.

     

    Nuestro equipo apostó por la intervención temprana hace muchos años y, por este motivo, desarrollamos un conjunto de herramientas de carácter práctico, tales como tests, manuales de intervención y otros, que permitieran a los psicólogos detectar y tratar estos problemas de manera temprana en el niño, preferiblemente en la etapa preescolar o antes.

     

    En la evaluación con niños y adolescentes, lograr la cooperación y la confianza no siempre es un proceso fácil. ¿Qué otras dificultades específicas supone la evaluación de niños y adolescentes respecto a la población adulta? ¿Qué estrategias puede llevar a cabo el evaluador para lograr un adecuado rapport?

     

    Tanto mi colega, el profesor Cecil Reynolds de la Universidad de Texas A & M, como yo, hemos comprobado que siempre ayuda informar del proceso a padres y a cuidadores para lograr su apoyo. Las personas no participan en lo que no entienden. Por eso, hemos comprobado que es beneficioso aportar folletos de información para padres en las evaluaciones que se realizan a través del BASC. Hemos observado que los padres se muestran más dispuestos a responder honestamente y a revelar sus impresiones, por lo que siempre que es posible realizamos este tipo de aproximación.

     

    Hablemos ahora de los dos instrumentos de evaluación que han sido adaptados recientemente en nuestro país: el BASC (sobre la conducta inadaptativa y adaptativa) y el RIAS (sobre inteligencia). ¿Cuál es su utilidad? ¿Qué los diferencia de otras pruebas de evaluación? ¿Está satisfecho con el resultado de las adaptaciones elaboradas por TEA?

     

    Pienso que tanto el BASC como el RIAS tendrán el mismo uso en España que en EEUU, o incluso más. Ambos tests están empezando a ser muy reconocidos en EEUU y en otros países por todo el mundo.

     

    Respecto a las adaptaciones españolas de estos instrumentos, considero que son excelentes. TEA realizó un trabajo fabuloso al adaptar y modificar ítems para asegurar que el instrumento pudiera aplicarse a la población española con la misma eficacia. Y, en concreto, en el caso del RIAS, TEA y su equipo introdujeron cambios que yo hubiera deseado haberlos podido hacer en la versión original de la prueba en los EEUU. Por ejemplo, cambiaron la regla de terminación de alguna de sus pruebas con el objetivo de obtener una mejor medida de la inteligencia.

     

     

    El BASC difiere de otras escalas de evaluación de informantes en muchos aspectos, pero en uno particularmente. Elaboramos las escalas del BASC usando una mezcla de métodos empíricos y teóricos, más que limitándonos a un único método empírico. El resultado es que las escalas del BASC permiten una mejor interpretación de las puntuaciones.

     

    Con respecto al RIAS, intentamos crear una medida de la inteligencia general que fuera precisa y a la vez breve en su aplicación, eliminando además la influencia de otros factores no relacionados con este constructo, como la coordinación motora o la velocidad de respuesta. Para nuestra sorpresa, encontramos que este proceso supuso la creación de una batería de tests que es breve, fácil de aplicar, poco costosa y más amigable para los propios aplicadores.

     

    El proyecto en el que participa actualmente (consistente en el screening de problemas psicológicos en los centros escolares) va ser sin duda un punto de referencia a nivel mundial. ¿Cuáles son los principales objetivos de este proyecto? ¿Qué resultados están encontrando?

     

    Los objetivos principales de este proyecto son dos. En primer lugar, el proyecto pretende realizar una evaluación longitudinal, a lo largo de 7 años, sobre la validez predictiva de un instrumento de screening para padres, profesores o los propios alumnos, de 5 minutos de duración. En segundo lugar, queremos comprobar si una aproximación teórica para el desarrollo de un test de screening es mejor o igualmente eficaz que una aproximación empírica.

     

    Estamos aplicando estos instrumentos en el distrito escolar de Los Ángeles que es el segundo distrito escolar más grande de los Estados Unidos, lo que hace que este proyecto sea especialmente amplio y complicado. Sin embargo, cuento con colaboradores excelentes, como Christine DiStefano, de la Universidad de Carolina del Sur y Erin Dowdy de la Universidad de California en Santa Bárbara. Contamos con un equipo muy sólido. Nuestros resultados iniciales están en la línea de nuestras predicciones de que entre el 14 y el 20% de los niños en edad escolar se encuentran en riesgo emocional o conductual que requiere algún tipo de intervención temprana.

     

    ¿Podría describirnos brevemente las características del nuevo instrumento de screening que están elaborando? ¿A quién va dirigido? ¿Requiere un entrenamiento previo para su aplicación?

     

    Estamos convencidos de que la realización de un screening general de la población infantil sólo se puede llevar a cabo si es de una manera rápida y poco costosa. Por lo tanto, los instrumentos que hemos desarrollado para padres, profesores y alumnos no requieren ningún entrenamiento especial. Se deben entregar para responder como si fueran una encuesta, así de sencillo.

     

    Como miembro de la División de Psicología Educativa de la APA, ¿cuáles son los principales retos a los que se enfrenta la Psicología Educativa a nivel mundial? ¿Qué grandes avances se han alcanzado en este ámbito de aplicación psicológica?

     

    Tenemos un problema de identidad en la medida que no podemos decidir si somos o no psicólogos, educadores u otra profesión independiente. Considero que necesitamos el apoyo de nuestros colegas para atender a los niños y, por este motivo, debemos tener una clara identidad profesional. Personalmente, creo que deberíamos alinear nuestros intereses con la Psicología porque esta formación proporciona verdaderos expertos en el entendimiento de las diferencias individuales, y debemos también conseguir un entrenamiento potente en la práctica educativa. Este modelo de formación teórico y práctico es muy similar al que se lleva a cabo por parte de los psicólogos del Trabajo y las Organizaciones, por lo que sabemos que es posible y útil que los psicólogos se beneficien de este entrenamiento interdisciplinar.

     

    En España, los psicólogos educativos se están enfrentando con serias dificultades en la definición de sus roles en los centros escolares. Como experto en el área, ¿cuáles son o deberían ser las funciones exclusivas del psicólogo en estos centros? ¿Qué puede aportar la Psicología en este ámbito?

     

    La formación en Psicología educativa es muy útil y permite a los psicólogos detectar los problemas educativos y de salud mental de los niños. Ésta es la ventaja de recibir formación de ambas disciplinas (Psicología y Educación): una amplia formación y un dominio de habilidades que permiten a los psicólogos ayudar a los niños con problemas conductuales-emocionales y académicos.

     

    Para terminar, ¿le gustaría añadir algo más al tema que nos ocupa?

     

    Tan sólo una cosa y es que me gustaría animar a todos los estudiantes de Psicología a estudiar la especialidad de Psicología educativa. Aunque hubiera tenido la oportunidad no hubiera cambiado mi especialidad, ya que considero que ha sido altamente satisfactoria y gratificante para mí.

     

    Fuente: Revista de Psicología, Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos.

    20-04-2009

     

  • TRASTORNOS DE LA CONDUCTA Y DEL APRENDIZAJE, ASIGNATURAS PENDIENTES DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL
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    Un reciente informe de la Fundación Instituto de Empresa (IE), realizado con profesores de Secundaria, revela que los docentes evalúan negativamente la evolución del sistema educativo en España. Entre sus críticas al sistema de enseñanza destacan los altos índices de fracaso escolar y de problemas de aprendizaje, así como las dificultades para hacer frente a los comportamientos violentos y al desafío a la autoridad por parte de sus alumnos.

     

     

    En el estudio han participado 502 profesores de Enseñanza Secundaria Obligatoria de la Comunidad de Madrid, a los que se ha realizado una encuesta sobre su trayectoria profesional, prácticas educativas, compromiso docente y resultados escolares, entre otros.

     

    El informe, titulado "La experiencia de los docentes vista por ellos mismos: una encuesta a profesores de enseñanza secundaria de la Comunidad de Madrid", ha puesto de manifiesto que si bien en líneas generales los profesores señalan que tienen buenas relaciones con sus alumnos, reconocen que existe un porcentaje minoritario, pero significativo, de escolares que crea problemas. En concreto, señalan que 4 de cada 10 alumnos tienen poca motivación para estudiar, 3 de cada 10 no se esfuerzan y casi 4 de cada 10 tienen dificultades de concentración.

     

    En este sentido, establecen una estimación media del fracaso escolar de sus alumnos en el 18%. Además, un 35% considera que son muchos o bastantes los alumnos que obtienen el título de Graduado en ESO sin estar preparados para ello, y un 40% cree que son muchos o bastantes los alumnos que pasan de curso indebidamente.

     

    Por otro lado, señalan que un 7% de los alumnos mantiene una actitud de rechazo o desafío a las normas. Así, casi la mitad de los profesores de ESO (48%) reconoció haberse enfrentado al menos a un intento de boicot de la clase por parte de algún alumno durante el curso pasado (2007-2008) y un porcentaje similar de docentes afirmó haber tenido noticia de algún caso de acoso escolar entre sus alumnos.

     

    En términos globales, los profesores encuestados suspenden al sistema de enseñanza español. Una gran mayoría cree que la motivación de los profesores va a menos (75%), y que el nivel de disciplina en los centros está disminuyendo (70%).

     

    Los resultados del estudio sacan a la luz las carencias del sistema de enseñanza para hacer frente a problemas cada vez más frecuentes en los centros educativos. Estos problemas, de índole psicológica (trastornos de la conducta y del aprendizaje), requieren un abordaje especializado y urgente, ya que afectan directamente a la calidad de la enseñanza y al rendimiento de los alumnos y obstaculizan la labor de los docentes.

     

    En el ámbito educativo, la Psicología y los psicólogos tienen mucho que aportar. Estos profesionales realizan una labor fundamental en los centros escolares, no solamente a través de las tareas de orientación educativa y profesional asignadas a los equipos y departamentos de orientación, sino también a través de las labores de apoyo a las familias y al profesorado en el abordaje de estos problemas psicológicos que inciden en la adaptación del alumno y en la convivencia escolar.

     

    Los psicólogos, tal y como se estableció en el informe de conclusiones del I Encuentro Nacional de Profesionales de la Psicología de la Educación, celebrado el pasado mes de enero, aportan un valor añadido a la enseñanza, ya que están especialmente entrenados para desempeñar las siguientes funciones y tareas:

     

    1. Prevención y detección de problemas de salud mental y su posible derivación y seguimiento de los casos.

     

    2. Detección temprana y diagnóstico de trastornos del desarrollo.

     

    3. Evaluación psicológica del alumno utilizando los instrumentos y técnicas psicológicas específicas, así como la elaboración del correspondiente informe psicológico.

     

    4. Diagnóstico de discapacidades psíquicas, sobredotación intelectual, trastornos del comportamiento y de las emociones y trastornos específicos del aprendizaje.

     

    5. Intervención psicológica con alumnos que presentan discapacidades sensoriales y motóricas que lo precisen.

     

    6. Intervención psicológica con alumnos o con grupos en situaciones de conflicto: violencia escolar, acoso escolar, conductas agresivas, etc.

     

    7. Asesoramiento al profesorado para el manejo del grupo: resolución de conflictos, mejora de habilidades sociales, acoso escolar, etc.

     

    8. Asesoramiento al profesorado, a las familias y a los alumnos sobre los problemas y procesos psicológicos que afectan al aprendizaje: trastornos del sueño, trastornos de la alimentación, control de esfínteres y otros trastornos de conducta.

     

    9. Asesoramiento a familias, a profesores y a los alumnos que han estado expuestos a situaciones traumáticas: fallecimiento de un familiar, malos tratos, abuso sexual, terrorismo, catástrofes, etc. y su posterior intervención y derivación.

     

    Sin duda, la consolidación de la figura del psicólogo en los centros educativos permitiría hacer frente a estos problemas, que requieren una atención urgente, para mejorar la calidad de la Educación y la dinámica de los centros. Sin embargo, la realidad es que la Administración actualmente está diluyendo la presencia de los psicólogos educativos en los centros escolares. De hecho, está planeando la creación de un cuerpo de orientadores, en sustitución de los tradicionales equipos formados por psicólogos, pedagogos y psicopedagogos, que estará formado por aquellos que hayan superado la correspondiente especialidad del Máster obligatorio de Secundaria y hayan aprobado la oposición, es decir, que no se exigirá como requisito esta formación especializada.

     

    Si se valoran los resultados de este trabajo, la Administración debería impulsar políticas de actuación dirigidas a atajar los problemas a los que diariamente se enfrentan profesores, alumnos y familiares, relacionados con temas como la violencia escolar, los problemas de aprendizaje o el fracaso escolar, y para los cuales el psicólogo es el profesional mejor preparado. Tal y como señaló, Francisco Santolaya, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos: "El psicólogo debería ser una pieza esencial en los centros educativos, prestando el servicio para el que está mejor cualificado, la atención psicológica. Nadie, excepto los psicólogos, está formado, dentro del rigor científico, para evaluar, diagnosticar, intervenir y tratar profesionalmente la conducta humana".

     

    FUENTE: REVISTA DE PSICOLOGÍA, CONSEJO OFICIAL DE COLEGIOS OFICIALES DE PSICÓLOGOS.

    06-03-2009

     

  • PROGRAMA DE INTERVENCIÓN NEUROPSICOLÓGICA EN EL TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD
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    Elena Pérez Hernández
    Universidad Complutense de Madrid

     

    El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es uno de los problemas del neurodesarrollo más frecuente en la población infantil, con una prevalencia mundial del 5,29%. La característica esencial del TDAH es un patrón persistente de desatención y /o hiperactividad-impulsividad, que es más usual y grave que el observado habitualmente en menores de un nivel de desarrollo similar (APA, 2002). La hiperactividad puede variar en función de la edad y el nivel de desarrollo. Los niños pequeños con este trastorno difieren de los niños inquietos por un grado de actividad permanente, una impulsividad excesiva y por las notables dificultades para participar en actividades sedentarias o de grupo. En sus formas más graves, el trastorno es altamente perturbador, afectando a la capacidad de adaptación social, familiar y escolar. Asimismo, pueden observarse problemas en el aspecto emocional ligados a una baja autoestima y a una inadecuada expresión de las emociones. Todos estos síntomas de aparición en la niñez suponen secuelas en la adolescencia y la edad adulta, como bajo rendimiento escolar, abuso de sustancias o inadaptación social si no se lleva a cabo una intervención.

     

    La neuropsicología infantil

     

    La neuropsicología infantil es la disciplina científica que tiene como principal objetivo el estudio de las relaciones existentes entre la maduración del sistema nervioso central y la adquisición de las capacidades cognitivas, los procesos emocionales y la conducta.

     

    La rehabilitación neuropsicológica

    Diversas investigaciones realizadas utilizando técnicas de neuroimagen como la resonancia magnética han mostrado que, a causa del estudio en el periodo de exámenes o del efecto de practicar malabares todos los días durante varios meses, se producen cambios en el cerebro a nivel cortical. Por lo tanto, se puede afirmar que las experiencias y el entrenamiento diario inducen cambios en la corteza cerebral.

     

     

    Teniendo en cuenta los resultados obtenidos en estas investigaciones, para que un programa de rehabilitación sea eficaz se deberá hacer hincapié en la práctica diaria. Otro de los aspectos que se debe tener en cuenta a la hora de realizar el diseño de una intervención es que estos programas estén basados en el medio real del niño y en sus intereses, con el objetivo que sea más fácil la generalización de las estrategias aprendidas. Asimismo, se conseguirá una mayor adherencia al tratamiento y motivación hacia el cambio.

    El juego como recurso en la rehabilitación

     

    Durante la infancia, los menores dedican todo su tiempo libre a jugar. Es una manera de "practicar" habilidades recién adquiridas y ejercitarlas hasta dominarlas. Por ejemplo, durante la primera etapa del periodo escolar a los niños les gusta jugar al "pilla-pilla" (juego de persecución) con lo que ponen en práctica el control motor ayudándoles a regular las habilidades motoras. Siguiendo este principio, y teniendo en cuenta que los niños juegan una y otra vez hasta dominar ese juego, se ha elegido el juego como herramienta para la rehabilitación. Se ha desarrollado este programa de intervención para niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad en el que por medio de juegos y con la práctica diaria de los mismos, se entrenan los procesos de control atencional, control inhibitorio y estrategias de planificación. Se utiliza un enfoque neuropsicologíco basado en una metodología lúdica, con el objetivo de aumentar la motivación de los participantes y favorecer la internalización y el empleo de las estrategias aprendidas.

     

    Una de las dificultades en los programas de intervención es la generalización de las estrategias aprendidas en el contexto clínico a la vida diaria. Los resultados del programa sugieren que empleando una metodología lúdica y dinámica, en la que los niños deban llevar a la práctica en su entorno natural las estrategias aprendidas, se puede reducir el número de errores cometidos en una tarea de evaluación neuropsicológica. Esta mejoría en la prueba neuropsicológica sugiere que los niños han internalizado las estrategias de autocontrol aprendidas durante el programa y las ponen en práctica en otras situaciones, aunque no se haya practicado específicamente ese tipo de tarea en el contexto clínico. Al tratarse de actividades lúdicas, el menor y sus familiares las llevan a cabo desde una actitud más receptiva y positiva lo que provoca que se practiquen con mayor frecuencia y con un grado de motivación superior. La mejora en la ejecución de las actividades anima al niño y a los padres a conseguir metas conjuntamente. Por lo que utilizando estas técnicas, no sólo se consiguen beneficios cognitivos, sino también emocionales, como la mejora en las relaciones paterno-filiales (por ejemplo, disminuyendo el clima de críticas). Los resultados del programa abren un enfoque nuevo en la concepción de programas de intervención cognitiva en la población infantil, aunque es necesario realizar estudios más amplios para poder confirmar que estos resultados perduran en el tiempo.

     

    El artículo original en el que se basa este trabajo puede encontrarse en la revista eduPsykhé: Pérez, E. (2007). Programa de Intervención neuropsicológica en el trastorno por déficit de atención e hiperactividad. EduPsykhé, 6 (2), 269-291.

    FUENTE: REVISTA DE  PSICOLOGÍA, CONSEJO DE COLEGIOS OFICIALES DE PSICÓLOGOS

    05-06-2008

     

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